La lluvia, los truenos, el viento, el granizo y el agua de pequeñas cascadas naturales. Son algunos de los sonidos que Alberto Lucendo grabó en la Serra d'Espadà pocas semanas antes de que el incendio del pasado verano arrasara miles de hectáreas de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia de Castellón. Aquellas grabaciones, realizadas durante una jornada marcada por una tormenta inesperada, se han convertido ahora en el punto de partida de Aixopluc, un proyecto discográfico solidario que reúne a 21 artistas de distintas partes del mundo con un mismo objetivo: contribuir a la recuperación de la sierra.